sábado, 12 de abril de 2014

Las Bendiciones de la Nadah

                                           TODOH Y NADAH 

En el mar de planicies innombrables
La música aparece crear caminos
El piano vomita argumentos inestables
Mientras, los humanos se disfrazan de pinos.

Inmóviles, se tienden sobre sus espaldas
Y se quedan ahí, por horas
Sin palabras, sin gestos, inertes
Como vacíos de vida, sin esporas
Respiran sin miedo a las muertes
Al alba, despiertan como guirnaldas.

Abren sus las alas en su naturaleza
Triunfando, entre la maleza,
Salen a buscar la felicidad
En medio de tremenda oscuridad

El verde oro rojo, honra sus alas
Los todos y las nadas
Cual si fuesen hadas
Van y vienen
Felices de libertad, en las aureolas
Mismas sonrisas, que los niños tienen.

Sin palabras, como intérpretes de gestos
Se miran, los humanos estos
Pueden ver y comunicarse
Pero sin palabras, como las hormigas
Todos y todas
Pueden abrir sus ojos y deleitarse.

Cantando, va, la corriente del río de la vida
Ofreciendo felicidad
Para así dejar la huella de su voz
En la humanidad,
Antes de su ida
Después de la plaga atroz.

Déjeme en el suelo sin perdón
Présteme tu ser, mágica bruja  
Enséñame que, hoy, no tengo razón
Viento, devuélveme las burbujas.

Embrújame, mujer
Quiero gritar planteas vacíos
Envolverme, contigo, en placer
Béseme, como si colmara vicios…

Béseme el alma con sus caricias de oro
Como el sol, en la noche, su ausencia lloro
Dando tantas vueltas en el tiempo
Parece no llegar el momento…

Hoy van de la misma mano
Los recuerdos y el presente…
De este humano,
Las bendiciones de la nadah
Abrazan con calor de todoh
Sin verte, puedo sentirte…

El espacio parece un lugar vacío…
                                                                                                                 Mocoh