martes, 4 de marzo de 2014

Estrambóticos momentos de extravagantes frutos en nuevos colores.

                                  BENDITO AMOR A LO MOCOH
                                                
En este momento, aquí y ahora, un ser humano se siente resplandeciente. Sí, acaso la intervención del mundo exterior limita sus pasos, sus pensamientos no saben de razón alguna. Por las calles de San Juan, caminan afines los seres que desprenden colores al pasar por los viejos  callejones.

Esas miradas casi dilapidadas al infinito… al aquí y al ahora…
Las inmensas nubes blancas guardaban las puertas del otro mundo. Ese lugar donde las miradas bastaban  para comunicarse. El tiempo casi inhóspito. Ella sonreía. Resplandecía con colores que solo su risa era capaz de crear. Era como si las aguas del cielo nos cubrían con cierta capa nebulosa llena de gotitas, acaso  la lluvia sería un impedimento para estar en algún lugar..!! Sus letras, recordadas en mis palabras.

La Mama Tierrah estaba contenta de que ambos seres aprecien tan maravillosa vista que se puso a llorar de la felicidad. Se rompió el tiempo y el espacio, perdió la cordura lo material. Las leves olas del cielo conjugaban pensamientos e imágenes…
Todo caminaba en base al latir de su corazón, parecían ser segundos lentos, como un cuentagotas. Pero tan rápido latía su existir, como yo tan rápido podía sentir. La vida se había detenido a sonreírle a quien fuera capaz de verla, de abrir sus alas y de echar a volar hacia el sur, hacia un lugar donde las vibras de los seres se pueden mirar una por una, parte por parte llenas de vida.

Ese camino con el color del arco iris, tintado con mis palabras en gotas de noche de Lunah. Ahora la  cabeza ya no sirve sólo para pensar, sino todo el cuerpo para reflexionar. Esa caminata desprendía lo que los hippies llamarían éxtasis. Las miradas ajenas, no rompían la conexión de los seres con tentáculos llenos de luces dentro de sus cuerpos.
El corazón se hace un ser presente, degustando esas sanaciones que le hacen apremiar su existencia. Era el palpitar de su existencia haciéndome saber que está aquí, que está viva y que está bien. Era mi sorpresa poder sentir a esa mujer. Es la sonrisa la boca del espíritu resplandeciente.  

Cuantas plantas existieron desde el inicio de la Mama Tierrah? Cuantas veces los seres humanos son capaces de sentir paz, acaso es inútil recordar la presencia del amor en la conexión con la Tierrah, se preguntará el presente cotidiano, el por qué de su incoherente existencia? …jejeje ese vuelo violeta exacerbado siempre me recordaba cuestionarme ese tipo de cosas. Para luego regresar al mal cerebro pensante.

La vida tómbola me da el chance para caminar como un loco consiente. Llevando la cara de loco con mi sonrisa de payaso sin maquillaje. Sin advertir las luces de mis fibras luminosas nacieron como el alba fija de tu espera prenupcial…

Al paso del tiempo, se regresa a la contradictoria realidad material. Para luego recordar momentos en los cuales juntos podemos embellecer al tiempo y al espacio al Sol y a la lluvia. A la vida y a la muerte aquí presentes.

Ser humano resplandeciente, eslabón de raíces cannabicas. Se despide abrazando cogollos de paz y esperando que mis pensamientos hechos palabras, hayan degustado a tu psiquis. No cabe palabra sino acción.

No sabría como finalizar mis ideas…

Al tiempo del reencuentro después del paseo en la serpiente…
MOCOH